¿Qué cosas no se pueden lavar en un lavavajillas?
Descubrí qué cosas no se pueden lavar en el lavavajillas para proteger tus utensilios y tu equipo con un uso adecuado.
Tener un lavavajillas en casa es un alivio para cualquiera que quiera ganar tiempo en la cocina. Pero no todo lo que ensuciás puede ir directo al electrodoméstico; algunos materiales se pueden deteriorar rápidamente con el calor intenso, los detergentes químicos y la presión del agua. Conocer qué no se puede lavar en lavavajillas te va a ayudar a prolongar la vida útil de tus utensilios favoritos y, de paso, cuidar mejor tu equipo.
La combinación de temperaturas altas (entre 45 y 60 °C) y productos de limpieza abrasivos puede dañar ciertos objetos de manera irreversible. Aunque el lavavajillas es eficaz para eliminar grasa y bacterias, hay elementos que requieren un lavado manual para mantenerse en buen estado.
Utensilios de madera: enemigos del agua caliente

Los objetos de madera —como tablas de cortar, cucharas, espátulas y ensaladeras— no deberían pasar por el lavavajillas. La madera es un material poroso que absorbe humedad fácilmente. Cuando se expone al agua caliente durante ciclos prolongados, se hincha, pierde su forma original y termina agrietándose.
Además, el barniz protector que recubre muchos de estos utensilios se desprende con los lavados repetidos. Sin esa capa, la madera queda expuesta a bacterias y hongos que pueden asentarse en sus poros. Esto no solo acorta la vida útil del objeto, sino que también representa un riesgo para la salud. Lo mejor es lavarlos a mano con agua tibia, jabón suave y secarlos inmediatamente con un paño limpio.
Cuchillos de alta gama y acero templado
Los cuchillos de mesa comunes no tienen problema en el lavavajillas, pero los de cocina profesionales o con mango de madera son otra historia. El filo de los cuchillos de calidad se deteriora rápidamente con las altas temperaturas y el roce constante contra otros objetos durante el ciclo de lavado.
Los cuchillos con mango de acero templado también sufren: los detergentes agresivos pueden generar manchas de óxido que arruinan el acabado. Si tenés cuchillos de acero inoxidable con mango de plástico resistente, esos sí pueden ir al lavavajillas sin drama. Pero si querés que tus mejores cuchillos mantengan el filo por más tiempo, lavarlos a mano es la única opción.
Sartenes y ollas con recubrimiento antiadherente

Aunque muchas sartenes modernas dicen ser aptas para lavavajillas, la realidad es que el teflón y otros recubrimientos antiadherentes se deterioran con el uso frecuente del electrodoméstico. La acción abrasiva del detergente combinada con el calor intenso agrieta la capa protectora, que se va desprendiendo poco a poco.
El resultado es predecible: tus sartenes empiezan a pegar la comida y pierden efectividad. Para lavarlas correctamente, usá una esponja suave con agua tibia y jabón neutro. Evitá estropajos de acero o fibras verdes, porque también rayan el recubrimiento. Las ollas de acero inoxidable sin revestimiento especial, en cambio, toleran mejor el lavavajillas.
Cristalería fina y vajilla antigua
Copas y vasos delicados
Cuando se trata de copas delicadas y piezas especiales, la regla de oro es revisar primero si el fabricante indica que son aptas para lavavajillas. Aun así, muchos lavavajillas Drean incorporan ciclos pensados para cuidar la cristalería y minimizar el desgaste, como el programa Vidrio (ideal para copas y vasos frágiles), que trabaja con una lógica de lavado más suave y controlada.
Para que el resultado sea bueno y seguro, conviene usar este tipo de programa con algunas precauciones simples: colocá las copas en la bandeja superior, separadas entre sí para evitar golpes, y evitá sobrecargar el cesto. Si tu modelo suma opciones como Secado+, podés aprovecharlo cuando buscás una terminación más prolija, pero siempre priorizando ciclos delicados para piezas finas
En cambio, con vajilla antigua pintada a mano o con detalles en oro/plata, incluso con programas suaves, lo más recomendable sigue siendo el lavado manual: esos acabados pueden opacarse o desprenderse con el paso del tiempo por la acción del detergente y el calor.
Otros objetos que deberías lavar a mano
Hay varios elementos más que se pueden lavar en un lavavajillas técnicamente, pero que es mejor evitar para prolongar su vida útil:
- Tapas de ollas a presión: las gomas y válvulas pierden elasticidad con el agua caliente, lo que afecta el sellado hermético necesario para su funcionamiento.
- Recipientes de plástico no aptos: si no tienen el símbolo de apto para lavavajillas, se deforman con el calor. Colocá solo los que estén certificados en la bandeja superior, donde la temperatura es más baja.
- Envases con etiquetas de papel: las etiquetas se desprenden y pueden obstruir el filtro del lavavajillas, generando problemas de funcionamiento.
- Utensilios de cobre o aluminio sin esmaltar: estos metales se manchan y pierden brillo con los detergentes químicos.
- Electrodomésticos pequeños: batidoras, procesadores o cafeteras con componentes eléctricos nunca deben lavarse en el lavavajillas por razones obvias de seguridad.
Ciclos y funciones de los lavavajillas Drean: qué ofrecen y cuándo usarlos

Los lavavajillas Drean suman programas pensados para distintos niveles de suciedad y tipos de vajilla, desde un lavado eficiente para el día a día hasta opciones específicas para piezas delicadas o cargas grandes.
Programas de lavado en modelos Drean
- Eco: para vajilla con suciedad normal, prioriza el ahorro de agua y energía.
- Intensivo / Pesado: para ollas, fuentes y grasa difícil (trabaja con temperaturas más altas).
- Normal: el “comodín” para uso cotidiano.
- Rápido (30’ / 60’): cuando necesitás resolver una carga de suciedad ligera en menos tiempo.
- Prelavado: útil si vas a acumular vajilla y querés evitar que se pegue la suciedad u olores.
- Vidrio: pensado para cristalería y vajilla más delicada.
- Automático (según modelo): ajusta el ciclo de manera inteligente a partir de sensores que detectan el nivel de suciedad.
Funciones extra que marcan diferencia
- Media carga: para lavar menos vajilla sin “gastar de más”.
- Inicio diferido: programás el arranque para más tarde (por ejemplo, para horarios convenientes).
- Secado+: ayuda a mejorar el resultado final, sobre todo en vasos y plásticos.
- Función Sanitizado: refuerzos de temperatura/paso desinfectante para una limpieza más profunda.
- Apertura automática de puerta (según modelo): favorece el secado al final del ciclo.
- Autolimpieza / mantenimiento: ciclos o funciones pensadas para cuidar el equipo y mantener buen rendimiento.
Cuidá tus utensilios y tu equipo
Saber qué no se puede lavar en lavavajillas no solo protege tus objetos favoritos, sino que también alarga la vida útil de tu electrodoméstico. Evitar que etiquetas, restos de madera o partículas de materiales inadecuados lleguen al filtro reduce el riesgo de obstrucciones y fallas técnicas.
En Drean sabemos que un buen lavavajillas bien cuidado puede acompañarte durante muchos años. Por eso, seguir estas recomendaciones simples hace la diferencia entre un equipo que funciona impecable y uno que empieza a dar problemas. Lavá con inteligencia, cuidá tus utensilios y disfrutá de más tiempo libre en tu cocina.




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